La preparación para ser padres es mucho más que leer
unos cuantos libros y decorar la habitación del niño. He aquí 12
sencillas pruebas para futuros padres, para ayudarles a prepararse
para la experiencia real de ser padre o madre.
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Para la mujer: Para prepararte para la maternidad,
átate un saco de garbanzos a la tripa y ponte una bata encima.
Déjalo ahí durante 9 meses. Después de 9 meses, abre el saco y
quita el 1O% de los garbanzos.
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Para el hombre: Para prepararte para la paternidad,
baja a la farmacia de tu barrio, vacía el contenido de tu cartera
en el mostrador y dile al farmacéutico que se sirva él mismo.
Luego vete al supermercado y domicilia tu nómina directamente
en su oficina central. Vete a casa. Coge el periódico. Léelo por
última vez.
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Antes de lanzarte a tener hijos, busca una pareja
que ya los tiene y critícales por sus métodos de imponer disciplina,
su falta de paciencia, sus pésimos niveles de tolerancia, y por
haber permitido que sus hijos se porten como salvajes. Sugiéreles
maneras de mejorar el comportamiento de sus hijos a la hora de
acostarse, pedir pipí o comer. Aprovecha, será la última vez que
tendrás todas las respuestas.
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Para hacerte una idea de cómo serán las noches,
coge un saco húmedo de entre 4 y 6 kilos, recorre tu salón para
arriba y para abajo con el saco en brazos, sin sentarte desde
las 5 de la tarde hasta las 10 de la noche. A las 10 suelta el
saco húmedo, pon el despertador para medianoche y duérmete. Levántate
a las 12 y da más vueltas por el salón, con el saco húmedo hasta
la una. Pon el despertador para las 3. Como no podrás dormirte,
levántate a las 2 y prepárate una copa. Acuéstate a las 2:45.
Levántate cuando suena el despertador a las 3. Canta nanas en
la oscuridad hasta las 4 y pon el despertador para las 5. Levántate.
Haz el desayuno. Sigue esta rutina durante 5 años. Pon siempre
buena cara.
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¿Puedes aguantar los niños en casa? Para averiguarlo,
unta crema de cacao en el sofá y mermelada en las cortinas. Esconde
un trozo de pescado rebozado detrás del equipo de música y déjalo
ahí durante todo el verano. Mete los dedos en las macetas y luego
arrástralos por las paredes más limpias. Dibuja encima de las
manchas con lápices de color. ¿Qué tal queda?
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Vestir a un niño pequeño no es tan fácil como parece:
primero, compra un pulpo y una bolsa de redecilla, intenta colocar
el pulpo dentro de la bolsa de manera que no salga ninguno de
los tentáculos por los agujeros de la red. Tiempo permitido para
la prueba... toda la mañana.
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Coge una caja para huevos (vacía). Utilizando unas
tijeras y un poco de pintura, conviértela en un cocodrilo. Ahora
coge un tetra-brik, una pelota de ping-pong y un paquete de Choco-Crispis
vacío y construye una réplica exacta de la Torre Eiffel. ¡Enhorabuena!,
has aprobado las pruebas para ser miembro de las asociación de
padres de la guardería.
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Olvídate del deportivo y cómprate una ranchera.
Y no la dejes en el garaje toda limpia y brillante. Los coches
familiares no son así. Compra un helado de chocolate y mételo
en la guantera. Déjalo ahí. Coge una moneda de cinco duros y métela
en el cassette. Coge un paquete de tamaño familiar de galletas
de chocolate. Machácalas contra los asientos traseros. Araña ambos
lados del vehículo con una llave. Ahí lo tienes. ¡Perfecto!
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Prepárate para salir. Espera en la puerta del baño
durante media hora. Sal por la puerta de la calle. Vuelve a entrar.
Vuelve a salir. Vuelve a entrar. Vuelve a salir. Baja por el camino
de tu casa hasta la calle. Sube el mismo camino. Baja por el camino
otra vez. Anda por la calle muy despacio durante 5 minutos. Párate
a inspeccionar con detalle cada pitillo apagado, chicle tirado,
kleenex usado o insecto muerto que encuentres en la acera. Vuelve
hacia atrás. Chilla que estás harto hasta que los vecinos se asomen
a mirarte. Date por vencido y vuelve a casa. Ahora estás más o
menos preparado para llevar un niño pequeño de paseo.
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Repite siempre todo lo que dices por lo menos cinco
veces.
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Vete al supermercado. Lleva contigo lo más parecido
a un niño de menos de cuatro años que puedas encontrar (una cabra
adulta es ideal). Si piensas tener más de un niño, llévate dos
cabras. Haz la compra para una semana sin perder de vista las
cabras. Paga todo lo que las cabras hayan comido o destrozado.
Repítelo varias veces; mientras no puedas realizarlo con facilidad
ni sueñes con tener hijos.
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Ahueca un melón. Haz un pequeño agujero en un lado.
Cuélgalo del techo y balancéalo de un lado a otro. Ahora coge
un bol de papilla. Intenta meter cucharadas de papilla dentro
del melón fingiendo que eres un avión. Sigue intentándolo hasta
acabar la mitad de la papilla, vierte la otra mitad sobre tu regazo
asegurándote que caiga mucha en el suelo. Ahora estás preparado
para dar de comer a un niño de 12 meses.
Nota: Lo anterior, es solo por haberlo publicado el
día 28 de diciembre... la cosa no es así solo, también
hay momentos maravillosos con los hijos, anímense a tener mas
hijos, venga inténtelo, (que si no de que vamos a vivir los
maestros, nos vamos a quedar parados). Venga anímense a darnos
trabajo.